En El Cumplimiento de los Tiempos/Parte 2

Por: Dr. Thomas O. Figart; ©1999

UN ESTUDIO SOBRE EL EVANGELIO DE MATEO

Impartiendo el curso de física en un colegio de solo varones, nuestro profesor era de baja estatura pero de gran autoridad. Recuerdo claramente solo dos cosas que dijo el primer día de clases: “Tan pronto ustedes entran en esta clase, yo quiero que se sienten y se callen”. La segunda cosa que dijo fue más profunda, “El principio de todo conocimiento se apoya sobre definiciones precisas”. A pesar de que nunca he olvidado estas dos admoniciones, es con la segunda de ellas en mente que desarrollaremos el tópico “¿Qué es lo siguiente en el programa de Dios?” Para poder hacer esto, debemos considerar el título de todo este estudio, “En el Cumplimiento de los Tiempos”.

Este título lo hemos tomado de Gálatas 4:4: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo…” La expresión “el cumplimiento del tiempo” se traduce de cuatro palabras del idioma griego: to pleroma tou chronou. Esto parece ser la expresión sencilla de un hecho, pero para poder tener el “principio del conocimiento” y de la “definición precisa”, es necesario definir el significado de cada palabra.

Al utilizar cualquier texto debemos considerar el contexto. En el presente caso, con respecto a la palabra pleroma, Delling dice, “Con el envío del Hijo, el tiempo se cumple absolutamente; alcanza su sentido máximo tanto en contenido como en extensión” (Gerhard Delling, Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, Eerdmans, Grand Rapids, 1959, Vol. VI, p. 305). Por lo tanto, pleroma (cumplimiento) debe de entenderse que significa que ninguna cosa ha quedado por fuera. Agregado a esto están las palabras “del tiempo” (to chronou). La palabra “cronología” se deriva de esta palabra. Aquí en Gálatas 4:4 se encuentra la secuencia cronológica de eventos en el programa de Dios, el cual culmina con el nacimiento de Cristo. Juntando esta definición “en el cumplimiento del tiempo”, su significado es que “ninguna cosa ha quedado por fuera en la secuencia cronológica de los eventos”. A pesar de que esto es una referencia al nacimiento de Cristo, este principio se puede aplicar en un sentido más amplio y extenso, ya que el nacimiento de Cristo es el centro alrededor del cual gira todo el plan de Dios.

Todo eso sucedió proféticamente en el programa de Dios antes de que Cristo llegara la primera vez, y todo lo que sucederá es en anticipación a Su Segunda Venida. Aun el tiempo verbal plero-o (se cumplirá) del que se deriva el nombre pleroma (cumplimiento), puede tener un sentido de “control” en algunos contextos. Por ejemplo, en Efesios 5:18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos [controlados por, plerousthe] del Espíritu”. La lección obvia no es estar bajo la influencia o el control del vino, sino bajo la influencia o el control del Espíritu Santo. De la misma manera, ninguna cosa en el plan de salvación de Dios está fuera de Su control o autoridad en la cronología de los eventos. “Dios en Su exousia (autoridad) ha establecido los tiempos de los eventos antes del fin y no se ha dado ninguna información sobre ello” (Delling, Vol. IX, pág. 592) Al hacer esta observación, Delling se refiere a Hechos 1:7 en donde Cristo le dice a Sus Apóstoles, “No os toca a vosotros saber los tiempos y las sazones, que el Padre puso en su sola potestad” (exousia, autoridad).

El único otro versículo que se acerca un poco a lo que dice Gálatas 4:4 es Efesios 1:10: “de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra”. Los dos casos incluyen la palabra “dispensación” y un cambio en la palabra “tiempo” a ton kairon en lugar de tou chronou como en Gálatas 4:4. R. C. Trench en su obra Sinónimos del Nuevo Testamento (Eerdmans, 1963, p. 210) dice así:

“Aparentemente entonces, Chronos abarca todos los posibles kairoi y, siendo el término más amplio y más inclusivo, en algunas ocasiones se utiliza en donde kairos pudo haberse utilizado, a pesar de no ser al revés”.

Entonces, en Gálatas 4:4 vemos la culminación del plan de Dios en la manifestación de Su Hijo, pero en Efesios 1:10 se nos muestra solamente una de las veces cuando la dispensación final, o el método administrativo de Dios, reúne todas las cosas en Cristo. El agregar el término “dispensación” atrae nuestra atención a un aspecto en particular del trato de Dios con la humanidad. Esta palabra es oikonomia (de donde se deriva la palabra ‘economía’). La palabra griega está compuesta de oikos (casa) y nomos (ley), “la ley de la casa”. Quizás la afirmación más clara de la administración de la dispensación de Dios la encontramos en Juan 1:17: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”, y en Romanos 6:14: “Pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”. Pablo amplía más: “si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros” (Efesios 3:2).

Devolviéndonos a Efesios 1:10 tenemos la referencia a una dispensación específica llamada “la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (kairon) cuando Dios reunirá todas las cosas en Cristo. Para repetir, esto solamente es un aspecto del cumplimiento de los tiempos según lo define chronou en Gálatas 4:4. Ya que la ley fue dada por Moisés, debe de haber habido otras administraciones del plan de la dispensación de Dios antes de Moisés y de la Ley. Estos tiempos y estaciones [sazones] pasados no deben de importarnos en este momento; nuestro principal interés está en referirnos a Efesios 1:10 para mostrar que así como el plan de salvación de Dios comienza y culmina en Jesucristo y que nada quedó por fuera cuando “Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos” (Gálatas 4:4-5), de la misma manera nada quedará por fuera cuando Cristo retorne y todas las cosas sean reunidas en Él.

Pero aun no hemos contestado la pregunta, “¿Qué es lo siguiente en el programa de Dios?”. En las próximas partes de este estudio vamos a utilizar este enfoque del Evangelio de Mateo para mostrar exactamente cómo es que Cristo presentó el programa de Dios en gran detalle a Su propio pueblo, los judíos, y cuál fue el resultado.

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